Un diagnóstico del Programa Mundial de Alimentos (PMA) identificó que 62 municipios del país bajaron su nivel de vulnerabilidad a la inseguridad alimentaria, es decir que su población, particularmente infantil, tiene ahora una mejor y mayor nutrición, salud y educación.
Rory Narváez, oficial del Programa en Bolivia, explicó ayer que para este diagnóstico se aplicó un índice de vulnerabilidad denominado VAM, dentro del cual el nivel más elevado es expresado a través del número 5, mientras que el menor es el número 1.
De esa manera, Narváez explicó que entre 2003 y 2006, de los 327 municipios del país, 256 mantuvieron su índice de vulnerabilidad y 63 bajaron el riesgo de sufrir inseguridad alimentaria. Solamente uno, Cliza, en Cochabamba, empeoró su situación.
“Los municipios lograron bajar su índice VAM debido a las inversiones en educación, salud, nutrición y la aplicación de políticas de desarrollo humano”, explicó a La Razón el especialista.
En el caso de La Paz, el informe destaca el logro de San Buenaventura, que consiguió bajar su índice VAM, de 3 a 2. Otros municipios paceños que redujeron la vulnerabilidad a la inseguridad alimentaria son: Mecapaca, Tiwanaku, Curva, Kalamarca; Sica Sica; Umala y Charaña.
La ciudad de Oruro también bajó su nivel de vulnerabilidad junto a otros municipios del área dispersa del departamento.
Sopachuy en Chuquisaca; Tupiza en Potosí; Cuchumuela en Cochabamba; San Borja en Beni y Villa Nueva en Pando son otras poblaciones que mejoraron su situación alimentaria.
El estudio, que fue realizado en coordinación con el Ministerio de Planificación y la Unidad de Análisis y Políticas Sociales y Económicas (UDAPE), será presentado hoy en un acto especial.
“Este diagnóstico es una valiosa herramienta para elaborar estrategias contra la crisis por el alza de precios de los alimentos”, dijo Vitoria Ginja, representante del PMA en Bolivia.