Al menos 72 personas murieron en los enfrentamientos que se dieron entre gendarmes e islamistas durante una operación para arrestar a un predicador musulmán extremista en el sur de Chad, anunció ayer el ministro del Interior, Ahmat Mahamat.
Entre las víctimas de estos enfrentamientos, que se produjeron en la madrugada del lunes en Kuno cuando una misión oficial intentó hacer cesar las intervenciones de un predicador que afirmaba preparar la yihad (guerra santa) y el fin del mundo, figuran 69 islamistas y cuatro miembros de las fuerzas del orden.
Tras declararse un “enviado de Dios” que no tenía nada que discutir con el Estado, el predicador, que unas veces se proclamaba “Mahdi” (el Profeta) y otras su discípulo, se negó a recibir a la misión y envió a sus fieles armados de “bastones, flechas envenenadas y sables” contra los gendarmes, que reaccionaron disparando sus armas de fuego. Yamena, AFP