El embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg, regresó ayer y dijo que se necesitan dos lados y respeto mutuo para mejorar las relaciones entre su país y Bolivia, mientras que el ministro Alfredo Rada advirtió que espera que haya vuelto para hacer diplomacia y no política, y volvió a atacar al preguntarse por qué miembros de esa embajada se reunieron con políticos el miércoles.
El 9 de junio, como protesta por la otorgación de asilo político en EEUU al ex ministro Carlos Sánchez Berzaín —acusado de genocidio tras la muerte de más de 60 personas durante los hechos de octubre del 2003—, una turba intentó tomar por la fuerza la Embajada de EEUU. Por este tema, semanas después Goldberg fue convocado a consultas por su Gobierno.
A ello se sumó la decisión de cocaleros del Chapare de expulsar a la Agencia para el Desarrollo Internacional (Usaid), medida que fue apoyada por el propio Evo Morales en discursos masivos ante sus seguidores.
Goldberg dijo que su retorno a La Paz tiene como objetivo mejorar las relaciones bilaterales.
El diplomático, durante un encuentro con periodistas en el aeropuerto de El Alto, señaló que volvió al país “a pedido de la Secretaria de Estado (Condolezza Rice) para hablar con el Gobierno (de Morales) sobre los problemas, sobre los asuntos que ya saben que tenemos en este momento”. Pero, aclaró que “se necesitan de dos lados para mejorar las relaciones y también se puede decir que eso tiene que ocurrir dentro del respeto mutuo”, según reflejó la agencia de noticias AFP.
El ministro Rada expresó que espera que Goldberg “no esté volviendo nuevamente a realizar activismo político. Que venga a asumir un rol diplomático como corresponde a su rango, no un rol político. Yo apelo a que Goldberg no esté volviendo para hacer de articulador político de una oposición de derecha que no sabe qué hacer en relación al referendo revocatorio”, aseveró.
Complementó que le llama la atención que en vísperas del retorno de Goldberg se produzcan reuniones entre el prefecto de Beni, Ernesto Suárez —que llegó ayer (el miércoles) a La Paz y está alojado en un hotel en (el barrio de) Calacoto—, y funcionarios de la Embajada de EEUU, y que luego ambos se dirijan a reunirse con Samuel Soria Medina (jefe del opositor UN).
El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Sacha Llorenti, dijo que “el diálogo para nosotros es una cultura y una forma permanente de relacionamiento”, con lo que dejó, según un boletín del Palacio, abierta la posibilidad para hablar.
LAS DECLARACIONES
El embajador • “Se necesitan de dos lados para mejorar las relaciones y también se puede decir que eso tiene que ocurrir dentro del respeto mutuo”.
El ministro Rada • “Que venga a asumir un rol diplomático como corresponde a su rango, no un rol político. Yo apelo a que no esté volviendo para hacer de articulador político de una oposición de derecha...”.