El domingo 22 de junio se produjo un gran vacío en la Tv norteamericana: No estuvo Tim Russert para decir: ´Buenos días´, hoy es domingo y es día de meet the press (conozca a la prensa). El viernes anterior, a los 58 años, el principal periodista político de EEUU colapsó en la redacción de NBC. En Washington, muy pocas horas después, en un hospital, Russert murió.
Aunque en la propia redacción le aplicaron los primeros auxilios, incluyendo la respiración artificial, en el hospital no pudieron salvarlo. Demoraron fatalmente en aplicar el desfibrilador para desbloquearle la arteria coronaria, donde habían detectado la existencia de plaquetas de colesterol flotando en el torrente sanguíneo. Explicó un artículo del NY Times que consultó a cardiólogos calificados.
Durante décadas, a través de sus agudas entrevistas y ecuánimes comentarios, Russert ofreció la visión más completa de la alta política de Washington. Su programa dominical de entrevistas fue una de las referencias más importantes sobre la política de Estados Unidos.
Russert sabía tomarle el pulso a la actualidad política con tal precisión, que su programa desde los estudios de NBC en Washington era seguido con devoción dominical por el cuerpo diplomático y los corresponsales extranjeros. Es que
Russert no era del tipo de entrevistadores que se quieren mostrarse como más inteligentes que el entrevistado, sino el entrevistador sencillo, casi humilde —muy bien documentado sobre lo que preguntaba—, que averiguaba lo que el público quiere saber. Y era persistente, educadamente persistente. Hasta que lograba la respuesta que pudiera interesar al gran público, y no necesariamente a su vanidad de periodista importante. Recurría, con documentación implacable, al archivo. Refrescaba la memoria de elusivos o desmemoriados políticos, mostrándoles videos de anteriores expresiones. Estas inserciones aumentaban el interés y el valor documental de su programa.
En estos momentos difíciles para la historia de EEUU, cuando la campaña electoral es sucia, agresiva y prejuiciosa, la voz de la transparencia, como era Russert, era muy necesaria.
*Ted Córdova es periodista y reside en EEUU.
La niña y el alcalde
La chiquita pidió que como regalo por su cumpleaños número tres quería saludar al alcalde que había prohibido la venta de los fuegos artificiales que tanto daño causan hiriendo a los niños.
Del retorismo al terrorismo
Como se sabe, la retórica nació hace más o menos 2.500 años; dicen que de los litigios por la propiedad.
Importa que el gato cace ratones
Quizá la bonhomía me equilibra del vaivén de la exageración del "viva mi patria Bolivia, una gran nación" de Apolinar Camacho, al "lamento boliviano" de los Enanitos Verdes, en la percepción de esta patria que duele tanto amar.
Lengua común y sociedad en común
Lengua propia (catalán); bilingüismo (catalán y castellano); multilingüismo (todas las lenguas que se hablan en Catalunya, desde el urdu al quechua o al aymara); inmersión lingüística; lengua vehicular