Comenzó la cosecha de trigo en el valle cochabambino. Las poblaciones productoras trabajan para proveer del grano a las molineras y, según los comunarios, existe un déficit del 70% para cubrir la demanda de la ciudadanía, que podría ser alcanzada sólo con apoyo en términos de maquinaria, dotación de agua y mejoramiento de suelos.
A fines de junio comenzó la cosecha de trigo en las poblaciones de los municipios de Tarata como: Anzaldo, Rodeo y en las comunidades pertenecientes a las zonas altas. La actividad durará hasta el próximo mes.
Toda esa zona “abastece a Cochabamba de este grano y podría crecer si hubiera apoyo de las autoridades”, dijo Carlos Rocha, uno de los comunarios de la localidad de Izata, ubicada a más de 55 kilómetros de la ciudad.
“Se trabaja como hace 500 años atrás. Las familias desarrollan esta actividad en medias parcelas y cuartas. Siembran y cosechan aprovechando esta época por el viento. Para la trilla (botar el trigo al viento) se necesita harto viento”, señaló Rocha.
Explicó que el proceso de cosecha tiene varios pasos. Primero se corta el trigo, ya sea de forma manual o con maquinaria. Luego, las gavillas (fajos del trigo) se dejan secar una semana en el campo y se las trasladan a la “era”, que es un círculo de piedra donde se depositan las gavillas para que los bueyes las trituren y pisen. En seguida se separa la paja del grano con ayuda del viento.
Hace un mes, la Prefectura de Cochabamba comenzó un programa piloto de mejoramiento de semilla y, actualmente, apoya a los comunarios con el alquiler de dos maquinarias para la cosecha del trigo. Sin embargo, es insuficiente, por lo que se pensó crear un fondo común que permita que las comunidades puedan contar con una cosechadora.
Los comunarios pidieron el mejoramiento de sus tierras, la captación de agua en lagunas y la mecanización requerida principalmente por los lugareños de las poblaciones de las alturas, donde en la actualidad trabajan a mano y con la ayuda de bueyes.
Por hectárea se sacan dos fanegas de trigo, indicó Rocha. “Si hablamos de 100 hectáreas, son 200 fanegas, pero ahora se abandonan campos agrícolas, porque no hay agua y el riego se hace con las lluvias. Si hubiera represas, habría mayor producción”, dijo.
Según la Prefectura, en Cochabamba se necesita una producción de 90 millones de kilos. “Actualmente producen 18 millones en 23 mil hectáreas y el déficit es del 81% (...) Con semilla mejorada serán triplicadas las hectáreas”. Redacción Cochabamba