Evo dice que no le intimidan con el caso Yacuiba El Primer Mandatario refutó las acusaciones que lo vinculan con el atentado de Yacuiba y otras que lo califican de terrorista. Sus ministros defienden al Gobierno y atacan a la oposición.
LAHUACHACA • El presidente Evo Morales aplaude al desfile en la localidad paceña. Fue ayer.
El presidente Evo Morales denunció ayer, durante un acto de entrega de un telecentro en la localidad de Lahuachaca, ubicada en la carretera La Paz- Oruro, que la oposición usa a un teniente para acusarlo de terrorista, además de que se emplean otros medios para tildarlo de asesino y narcotraficante, y advirtió que eso no lo intimida.
“(La oposición) usa algunos militares, algún teniente para acusarme de terrorista. Usan ‘Sucre’ para acusarme de asesino, usan a CNN para acusarme de narcotraficante”, reclamó en su discurso en la plaza principal de la localidad altiplánica.
El Jefe de Estado, según la estatal ABI, denunció el 23 de junio en la localidad de Padilla (Chuquisaca) que la cadena de noticias estadounidense (CNN) mostró en abril una fotografía junto a la del presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, en una supuesta “alianza entre el terrorismo y narcotráfico”.
“Pero no hay por qué asustarnos, no hay por qué intimidarnos”, precisó, y según la agencia de noticias, hizo referencia a que sufría este tipo de difamaciones cuando fungía como diputado. “Ahora, de Presidente, siguen las acusaciones”, dijo.
La madrugada del 21 de junio, el canal 4 de Yacuiba (Tarija) sufrió un atentado con dinamita; el principal acusado es el subteniente Georges Nava, quien fue hallado por la Policía a dos cuadras del lugar a bordo de un Rav 4 con explosivos, armamento y otros. Nava pertenecería al cuerpo de seguridad del Mandatario y sería miembro de un grupo antiterrorista denominado Fuerza Contraterrorista (ex F10).
Actualmente, el Ministerio Público, una comisión especial de la Cámara Alta —compuesta por miembros de la oposición—, la Cámara de Diputados y un sumario informativo militar pretenden esclarecer el caso.
Esta semana, parlamentarios de la oposición denunciaron que el atentado tendría relación con el personal del Palacio de Gobierno, de la Casa Militar y con la Embajada de Venezuela.
Además, el diputado Arturo Murillo afirmó que existirían incluso vínculos familiares en el F10 con el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, y con el jefe de Aduanas, general César López.
El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, descalificó las acusaciones: ´No quiero contaminar la investigación del atentado a un canal de Yacuiba emitiendo criterios políticos. (...) No ingresaré al terreno de especulaciones de la oposición, que tiene un tinte político para dañar al Gobierno”. Ante los supuestos vínculos formulados por Murillo, el ministro de Defensa, Walker San Miguel, advirtió que el Ejecutivo no se manifestará “porque (el caso) está en manos de la Fiscalía” y calificó al diputado de UN de “pleitómano”.
“Tiene cualquier cantidad de litigios presentados, está enjuiciado por el (caso del) 11 de enero en Cochabamba. Si tiene pruebas, que las presente a la Fiscalía. Muchos tienen parientes militares, (tienen) hermanos, sobrinos y demás, el ministro Quintana estuvo hasta el grado de mayor en el Ejército, eso no representa ningún problema”.
Ayer, Wálter Guiteras, quien preside la comisión de investigación del Senado, afirmó que existen jefes “de alta graduación” implicados en el atentado.
160 civiles protegerían al Presidente
160 hombres habrían recibido instrucción militar especial para resguardar la seguridad del presidente Evo Morales desde el 2006, según lo denunció ayer el diputado Arturo Murillo, de Unidad Nacional (UN).
Este grupo, según fuentes militares, habría sido reclutado el 2006 cuando el general Freddy Bersatti ejercía el mando del Ejército. Presuntamente, este grupo se denominaría Unidad Paramilitar (UP), para formar un cuerpo de seguridad personal del Presidente de la República.
Este medio intentó comunicase con Bersatti, actual cónsul de Bolivia en Santiago (Chile). Sin embargo, una colaboradora dijo que el jefe militar podrá vertir declaraciones sobre su cargo actual y que se consulte al jefe del Ejército.
“El F10 reclutó ex conscriptos de todo el país y los preparó en la Escuela de Cóndores (Yacuiba- Tarija), luego en La Paz, Ingavi, y otros tres meses en Venezuela para complotar en las regiones”, dijo Murillo.