La ex rehén colombo-francesa Ingrid Betancourt sintió un gran alivio ayer tras ser sometida a pruebas médicas en un hospital de París, donde los médicos la “colmaron de buenas noticias” sobre su estado de salud.
“Los médicos me han colmado de buenas noticias. Durante todos esos años (de cautiverio) tuve una serie de preocupaciones (por la salud). Ahora, felicidad total”, declaró a la cadena de televisión pública France 3.
Betancourt, liberada el miércoles, permaneció casi siete horas en el hospital militar de Val-de-Grace. La ex rehén, cuyo rostro mostraba señales de cansancio, dijo estar “muy, muy sorprendida” de no tener secuelas físicas después de seis años y cuatro meses de cautiverio en manos de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
“El espíritu ayuda a que el cuerpo aguante”, recalcó, una católica devota que dice gozar de “protección espiritual”.
Con anterioridad, su hermana Astrid declaró que los resultados de las pruebas eran “satisfactorios”, aunque lo médicos habían recomendado descanso. “Ahora voy a ser muy razonable”, aseguró la ex rehén.
“Quiero tomarme el tiempo necesario para vivir de verdad esta felicidad con mis hijos”, declaró Betancourt, quien añadió que en estos momentos se siente “descolocada”.
La ex rehén detalló además un momento de “angustia” vivido el viernes por la noche en la habitación del hotel parisino donde se aloja. “Me tomé una ducha caliente para relajarme, y mi hijo, que daba vueltas sin parar por la habitación, apagó por despiste la luz. Me encontré en ese baño, sin luz, en la total oscuridad, y perdí la noción de dónde estaba. Me entró la angustia y me dije \'Dios mío, han llegado, las FARC han vuelto\'. Me sentí como en una pesadilla”, relató.
REPERCUSIÓN
Noticia • La Radio Suiza Romanda (RSR) afirmó el viernes que varios miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) habían cobrado unos 20 millones de dólares por liberar a los rehenes. El Gobierno colombiano rechazó la versión del medio de comunicación.
Viaje • Betancourt llegó a París el viernes junto a sus hijos Mélanie (22) y Lorenzo (19), su ex marido Fabrice Delloye, su hermana Astrid, su madre Yolanda Pulecio y el ministro francés de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner.
En Paris • En este auto llegó Betancourt al Hospital.