Texto: Miguel Vargas Saldías · Fotos: Vasil Anastasov
Sobriedad. La noble fibra de camélido se llena de la pasión de la naturaleza en una gama de tonos ecológicos y eternamente juveniles.
Cielos puros que se unen a las montañas, camélidos que prolongan el horizonte con su paso, la quietud del agua que recibe los rayos solares... el encanto de los silencios de la naturaleza ha llegado a la Casa de Diseño Beatriz Canedo Patiño, donde las fibras más nobles forman parte de la nueva Colección Otoño/ Invierno 2008. En esta propuesta, la fibra de vicuña tiene un lugar preferencial.
Después de ver muchas temporadas en la moda con excesivos colores llamativos y con una gran opulencia que pareciese buscar un escape de la realidad rumbo a un mundo efímero de fantasías, Beatriz Canedo Patiño sintió que estas tendencias requerían de un nuevo planteamiento. “Esto me condujo a la creación natural de la nueva colección, inspirada en el silencio de la naturaleza, la serenidad, la tranquilidad... esta innovación resulta ser un intervalo, una pausa”.
Ante un mundo que presenta un ritmo de vida muy acelerado, estresante y energético, la nueva colección persigue más “la necesidad de reflexionar y meditar sobre la realidad sociopolítica y económica de nuestro entorno y alrededor del mundo”, explica la diseñadora boliviana.
Por ello, esta conciencia y reconocimiento de lo real en la vida ha inspirado a Canedo Patiño para la creación de vestuarios que se acerquen más a lo natural, con estilos eternamente juveniles y atemporales, es decir, que respiren una fresca pureza.
Como resultado, la Colección Otoño/Invierno 2008 se caracteriza y distingue por su confección ultraliviana y por su estructura suave de sastrería, acariciando el contorno natural del cuerpo.
La paleta de la naturaleza
Los colores de la tierra: frescos, vívidos, reales. El énfasis de esta colección está en lo natural, definiéndola como una pasión, para no alterar la naturaleza y respetar al medio ambiente. La gama de tonos que esta temporada propone son todos naturales y ecológicos, sin utilizar tintes.
El color vicuña, los tonos arena, el gris marengo y el negro son los colores naturales que se han aplicado en las líneas Mujer, Accesorios y Hombre. Con un estilo sobrio y juvenil a la vez, la firma consolida la importancia de contar con fibras nobles para que los productos bolivianos puedan ser parte del mercado internacional.
Para cada tipo de silueta
La línea Mujer propone una elegancia sutil y minimalista, con énfasis en la estética y la comodidad. Por eso trae sacos cortos en línea “A” o semientallados, faldas debajo de la rodilla, de cinturas altas y pantalones a la cintura de corte sastre y en estilo lápiz.
La línea en vestidos de noche es de corte sensual, sin ser recargados, manteniendo la misma armonía de lo natural, de la sencillez en la elegancia.
La línea Accesorios tiene una nueva propuesta consistente en sombreros, carteras, capas muy cortas a la cintura y mantillas trabajadas con detalles en lana, 100 por ciento bebé alpaca.
La línea Hombre fue creada para varones de todas las edades, con énfasis en el ejecutivo contemporáneo que prefiere una línea más casual y cómoda de elegancia innata. “La corbata no siempre es indispensable para el ejecutivo moderno”, dice Canedo.
Sin embargo, la gran novedad de la diseñadora es la presentación de una gabardina para mujer, creada en tela de 100 por ciento fibra de vicuña.
“La vicuña es considerada a nivel mundial como la diosa de las telas en fibras naturales, superior a la cachemira, al mohair, inclusive la tela de vicuña es más liviana y suave que las telas de otros camélidos”, expresa la diseñadora. “En tiempos de la realeza incaica se llevaban prendas de vicuña que luego tuvieron gran acogida dentro de la monarquía europea por ser muy lujosas”.
Hoy, estas prendas son muy apreciadas internacionalmente gracias a las garantías de las entidades nacionales que certifican que la obtención de la fibra es amigable con el medio ambiente.