Con motivo de celebrar el Día del Papa en el cuarto año de Pontificado de Su Santidad Benedicto XVI, la Nunciatura Apostólica en la ciudad de La Paz organizó una recepción en su sede a la que asistieron cientos de invitados y amigos.
En la reunión se contó con la presencia de monseñor Edmundo Abastoflor, arzobispo de La Paz y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Boliviana; monseñor Jesús Juárez, obispo de El Alto y secretario general de la misma Conferencia Episcopal Boliviana y representante del Episcopado.
Asistieron, además, autoridades de Gobierno, los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, autoridades departamentales y locales, representantes del cuerpo diplomático, representantes de organismos internacionales, empresarios, entre otros.
“La fiesta de los santos apóstoles Pedro y Pablo nos ofrece la ocasión de encontrarnos y de dirigir nuestro pensamiento al Sucesor de Pedro, Benedicto XVI, pidiendo las bendiciones del Señor para su salud y para su ministerio de Pastor universal de la Iglesia”, comentó el padre Marco Ganci, secretario general de la Nunciatura Apostólica.
Según las palabras de Ganci, la Nunciatura Apostólica es un instrumento, una expresión de la actividad internacional de la Santa Sede. Ésta —con las características propias y que, de alguna manera, la diferencian de las otras embajadas y representaciones diplomáticas— está al servicio de una Iglesia particular, así como también de una Nación, y desea actuar con la fuerza que le llega de lo Alto, por el bien y la dignidad de todo hombre.