Los líderes africanos invitados a la Cumbre del G8 en Toyako presionaron ayer a sus colegas de los ocho países más ricos para que cumplan sus promesas de ayuda al continente, donde la disparada de los precios del petróleo y los alimentos causa estragos.
Los jefes de Estado y de Gobierno de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia invitaron a siete de sus colegas africanos a acompañarles en su primer día de reuniones en este remoto enclave montañoso del norte del archipiélago nipón.
Bajo un gran diluvio, policías de choque con escudos bloquearon el paso a unos 50 manifestantes que pretendían llegar al sitio de la cumbre. Los manifestantes antiglobalización han sido relegados a una orilla del lago Toya, situado en el cráter de un volcán, desde donde gritaron eslóganes con pocas esperanzas de ser oídos por los líderes, instalados en la orilla opuesta.
Las discusiones entre los "negociadores" de los dirigentes del G8 continuaban hacia la 01.00 local de hoy (12.00 en Bolivia) para intentar llegar a un acuerdo sobre varios puntos, entre los cuales, la ayuda a África, el cambio climático y las medidas para afrontar la crisis económica y alimentaria, informó una fuente cercana al ámbito de los acuerdos. Los países africanos expresaron su temor de que las Metas del Milenio serán difíciles de cumplirlas. Toyako, Japón, AFP