Una polémica estalló en Perú tras la decisión del Gobierno de sacar a las calles a las fuerzas armadas para reforzar la seguridad de cara al paro nacional de mañana, en previsión de que estallen actos de violencia por manifestantes opositores al presidente Alan García.
La decisión fue justificada por las autoridades gubernamentales, pero provocó rechazo entre autoridades departamentales y analistas, quienes expresaron su preocupación por la falta de preparación de los militares para controlar los disturbios.
"Se utilizará a las Fuerzas Armadas como colaboración, en apoyo de la policía. Se trata de suplir la ausencia o menor presencia en establecimientos de servicio público, en los aeropuertos y puertos", dijo ayer el ministro de Defensa, Antero Flores.
"La labor es preventiva no queremos enfrentamientos ni heridos, pero tampoco podemos estar inermes ante amenazas y debemos proteger a quienes deseen trabajar y transitar", señaló el ministro a la radio RPP. "Hay llamados a actos a la violencia de sindicatos, a tomar carreteras", acotó #al referirse al paro llamado por la Confederación General de Trabajadores del Perú. Lima, AFP