Las mujeres que trabajan como damas de compañía y en salas de masajes de El Alto no se someten a las pruebas de detección de VIH-Sida, argumentando que no realizan trabajos sexuales, sostuvo Daniel Cazas, jefe del Programa de ITS VIH-Sida de El Alto, quien tiene reparos al respecto.
Cazas explicó que las trabajadoras sexuales se hacen la prueba semanalmente, sin embargo, las mujeres que realizan trabajos en las salas de masajes, “de esos que salen en los periódicos”, y las que trabajan en whiskerías y se hacen llamar “damas de compañía”, no quieren someterse a controles.
“No tenemos el número exacto, pero son más de 100 en El Alto; de ellas no tenemos ninguna información”, señaló y agregó que “las damas de compañía de whiskerías dicen que no quieren asistir a sus controles porque sólo son damas de compañía y no tienen relaciones sexuales. Sabemos muy bien que viniendo de una whiskería, muchas veces terminan en alojamientos”.
En lo que va del año, se detectaron 20 nuevos casos de VIH-Sida en esa ciudad, el doble de lo registrado en todo el 2007.
María Bolivia Rothe, jefa de la Unidad de Epidemiología del Ministerio de Salud, explicó que el incremento de los casos de VIH-Sida en El Alto se explica, en realidad, en una mejora del sistema de atención médica. Aclaró que la población más vulnerable son los homosexuales, las trabajadoras sexuales y los jóvenes, porque se trata de una enfermedad ligada al campo sexual.