Un total de 63 bebés han muerto desde junio en la maternidad de la Santa Casa de Belén, el hospital público en el estado brasileño de Pará que fue intervenido hace dos semanas por sus altas tasas de mortalidad infantil.
Según las cifras divulgadas ayer por el nuevo presidente del centro médico, Mauricio César Bezerra, en junio se registraron 54 muertes y en lo que va de julio se contabilizaron otras nueve. En mayo ya se habían registrado 50.
Las autoridades sanitarias de Pará, estado amazónico en el norte de Brasil, ya habían admitido el martes que 262 bebés han muerto en lo que va de este año en la mayor maternidad pública de Belén, la capital regional. La tasa de mortalidad este año es del 14,8 por ciento y la del año pasado fue del 17,5 por ciento
Bezerra atribuyó las elevadas tasas de mortalidad a diferentes razones. “Hay la posibilidad de factores de infraestructura, de orden infeccioso, de orden administrativo y hasta de procedimientos técnicos”, afirmó. Río de Janeiro, EFE