Miembros de la familia que vivió el drama de secuestro e incesto en Austria han podido disfrutar de actividades al aire libre e incluso salir de la clínica en que están internados pese a que siguen bajo fuerte medidas de seguridad, informó ayer la prensa.
Una de las niñas que nació del incesto de Josef Fritzl con su hija Elisabeth, encerrada durante 24 años en un sótano, participó el fin de semana en un campamento de cuatro días organizado por un grupo juvenil local, afirmó el diario Kurier. Su nombre fue cambiado para ocultar su participación en el campamento. Dijo que ir al campamento era uno de sus grandes deseos.
También el resto de la familia pudo disfrutar de actividades al aire libre y pequeñas excursiones, según el personal de la clínica Amstetten-Mauer. Por seguri- dad, no se había permitido a las víctimas salir al exterior por los paparazzi. Viena, AFP