La venta de bienes del narcotraficante colombiano Juan Carlos Ramírez Abadía, arrestado el año pasado por la Policía brasileña, ha sido un rotundo éxito a juzgar por la demanda y los precios que se pagan por ellos en las subastas realizadas en Sao Paulo.
Ramírez Abadía confesó que había ingresado $us 16 millones en Brasil. El 9 de enero, en el primer remate de las pertenencias de él, bajo el alias “Chupeta”, controlaba el Cártel del Norte del Valle, tres inmuebles se vendieron por un total de $us 2,7 millones.
En la segunda subasta, 12 días después, se recaudaron $us 1,1 millones con la venta de otras dos propiedades. El 9 de mayo, en la tercera y cuarta subastas, respectivamente, cinco vehículos supusieron un total de $us 164.000. Por orden de la justicia, el dinero recaudado ingresa en una cuenta de ahorros y puesto a la disposición del Estado brasileño. BBC Mundo