La producción busca generar menor emisión de partículas gracias a la instalación de un nuevo filtro de mangas que funcionará desde el 2009.
Texto: Sandra Verduguez Guzmán • Fotos: Pedro Laguna
A casi 4.000 metros de altura, el clima frío y seco da paso a la estructura de la Fábrica de Cemento de Viacha, a 64 kilómetros de la ciudad de La Paz. Se trata de la unidad operativa más grande de la Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce), que hoy persigue un nuevo objetivo: certificar la protección del medio ambiente.
Con una capacidad de 1.700 toneladas por día de producción, funciona con un poco más de 300 empleados y envía clinker (materia prima para la producción de cemento), a las terminales de Emisa en Oruro, Warnes en Santa Cruz y El Puente en Tarija.
Hace 83 años, en 1925, la Planta de Viacha inició su actividad industrial produciendo 2.000 toneladas por año, producción que hoy, después de algunas ampliaciones importantes en sus instalaciones, llega hasta las 300 mil toneladas anuales.
No obstante, el incremento sostenido de la producción de la Planta de Viacha debe enfrentar, como todo proceso productivo de grandes magnitudes, los retos de la protección del medio ambiente para continuar su acelerado ritmo de crecimiento.
El gerente de la Planta de Viacha, Álvaro Navarro, sostiene que si bien las emisiones a la atmósfera son inevitables en la producción de cemento, Soboce cuenta con un Plan de Adecuación Ambiental y realiza inversiones permanentes para optimizar sus procesos y equipos.
Hoy, las emisiones de polvo de la Planta de Viacha están dentro de los límites permisibles en condiciones normales de trabajo. Sin embargo, esta situación cambia cuando un equipo deja de funcionar o se producen inestabilidades en el proceso, aumentando las emisiones vía chimenea.
La Planta de Viacha tiene Licencia Ambiental y Declaratoria de Adecuación Ambiental (DAA), en el marco de la Ley 1333 y del Reglamento Ambiental para el Sector Industrial Manufacturero (RASIM), emitida por la Prefectura del Departamento de La Paz , otorgando a la empresa un periodo de adecuación ambiental hasta el 2010. Desde entonces, la Planta ejecutó el 88 por ciento de los compromisos establecidos en el Plan de Manejo Ambiental (PMA).
La producción del cemento
Piedra caliza, arcilla, yeso y óxido de hierro son utilizados para la fabricación de clinker, utilizándolos como correctores químicos en pequeñas cantidades. Estos cuatro elementos son llevados a un molino, donde son finamente molidos y se convierten en una especie de talco, denominado harina cruda o polvo crudo.
Este polvo ingresa en el horno de combustión para formar el clinker, que es nuevamente molido a requerimiento comercial, junto con el yeso y la puzolana para formar el cemento.
Cuando esta harina cruda ingresa al horno, continúa explicando Navarro, se utiliza una ventiladora de frío inducido que succiona los gases calientes en el horno. Al realizar la inducción, además de gases, lleva polvo. Este polvo, al salir a la chimenea, pasa por una torre de acondicionamiento de gases donde se rebaja la temperatura y posteriormente ingresa al filtro. De todo ese flujo de gas y polvo, el filtro capta el polvo, evitando que un gran porcentaje salga por la chimenea.
El polvo emitido en parte está conformado por materia prima, es decir, caliza, arcilla y yeso, y su expulsión ocasiona pérdidas económicas. Por ello, el disminuir estas emisiones es, según esta empresa, una prioridad medioambiental y económica.
Pobladores preocupados
Aunque la emisión de partículas de la Planta de Viacha está dentro de los límites permitidos por el RASIM, existen tres horas diarias en las que el molino debe parar porque, desde su instalación, fue adecuado para operar con mayor capacidad de la que actualmente requiere. En este tiempo, el filtro deja de ser eficiente y permite la emisión de mayor cantidad de partículas. Como una medida para poder solucionar este problema, se prevé la instalación de un filtro de mangas, en sustitución del electro filtro que actualmente funciona.
La instalación de este filtro de mangas, según Navarro, logrará evitar la emisión de partículas durante las tres horas en las que el molino deja de trabajar por su capacidad excedente, lo que tranquilizará definitivamente a algunos pobladores de la zona.
Cuenta Navarro que el desconocimiento de algunas condiciones técnicas de funcionamiento ha generado interpretaciones erróneas por parte de algunos pobladores, quienes han presentado una denuncia porque creen que la Planta “apaga el filtro” y contamina el ambiente con sus emisiones vía chimenea.
Como consecuencia de esta denuncia, la Comisión de Desarrollo Sostenible de la Cámara de Diputados, como cabeza del Ministerio Público, iniciará una investigación sobre este tema en la Planta de Viacha.
Wilfredo Wayllani, representante del Distrito 1 del Comité de Vigilancia de Viacha, manifestó que la población siente los efectos de la contaminación ambiental especialmente en las noches, por lo que confía en que la Planta de Viacha evite lo más posible la emisión de este polvo.
El gerente de la Planta de Viacha asegura que la empresa está cumpliendo con las normativas vigentes y con lo previsto para el periodo de adecuación ambiental. Cada año, Soboce emite un informe público sobre los procesos desarrollados. “Vamos a trabajar con esta comisión y colaborar con la investigación en todo lo que sea posible para demostrar que nuestros compromisos se han cumplido y que sólo queda pendiente la instalación de este filtro de mangas que dará solución total al tema de la emisión de partículas”, dice Navarro.
Defensa del medio ambiente
La Planta de Viacha ha destinado en los últimos años un monto de ocho millones de dólares a la instalación de equipos que protegen el medio ambiente. Para su mantención y actualización destinan cada gestión más o menos un cuarto de millón de dólares. En complemento a esta inversión, su Departamento de Responsabilidad Social dedica, además, una buena parte de su presupuesto a la ejecución de programas que concienticen a la población sobre la defensa de las condiciones medioambientales.
En esta línea está el programa Recicla, que busca sensibilizar a la población sobre el manejo de desechos sólidos (principalmente botellas PET) y las ventajas de vivir en una ciudad limpia.
De esta forma, tanto pobladores de Viacha como la empresa cementera buscan avances para mejorar su calidad de vida.
PROGRAMAS DE SOBOCE
Estación Central. Se trata de un espacio de encuentro deportivo y cultural orientado a promover la participación activa de los jóvenes de la ciudad de Viacha.
Gente Brillante. Proyecto que incentiva a lustracalzados con ropa de trabajo y material para mejorar su trabajo. Capacita y motiva a estudiantes destacados.
Club de Corredores. Apuesta al deporte como un instrumento de integración. Tiene grupos y planes de entrenamiento para media y larga distancia en La Paz, Sucre, Tarija, El Alto y Viacha.
Fundación Jisunú. Con la activa participación de la comunidad ejecuta acciones por la salud, educación y desarrollo productivo.
Anatina Toys. Este proyecto agrupa a talleres artesanales en todo el país para la producción de juguetes que cumplen con estrictas normas y controles de calidad.
Recicla. Iniciativa que tiene como objetivo la concientización de la población sobre el manejo de desechos sólidos, para resolver el problema de la basura en Viacha.
Las Rutas de Soboce. El programa está destinado a fomentar el turismo interno, a través de la difusión de información sobre los principales destinos del país.
Cultura para el Desarrollo. El objetivo del proyecto es apoyar la consolidación de un Circuito Turístico entre Viacha, Tiwanaku y la ribera sur del lago Titicaca.