Los presidentes de Francia, Nicolas Sarkozy, y de Siria, Bachar al Asad, protagonizaron el fin de semana de París; el primero por el lanzamiento del proyecto Unión por el Mediterráneo (UPM) y el segundo por su retorno a la escena internacional.
La cumbre euromediterránea de París y el vals de reuniones diplomáticas sobre los diversos conflictos de Oriente Medio han permitido a Sarkozy erigirse en protagonista y “padrino” de los esfuerzos de mediación y apoyo a los procesos de paz.
Asad se irá de París como “gran beneficiado”, según fuentes diplomáticas europeas, ya que ha retornado por la puerta grande a la escena política internacional tras un tiempo de ostracismo debido a la crisis política de Líbano y su alianza con el régimen islámico de Irán.
Otro proceso de paz que se trató fue el de Israel y palestinos, con una reunión apadrinada por Sarkozy, al cabo de la cual el gobernante israelí, Ehud Olmert, afirmó que su país y los palestinos “nunca han estado tan cerca de llegar a un acuerdo”. París, EFE