Decenas de miles de manifestantes se concentraban en sendos mitines antagónicos que dividen y conmueven a Argentina, uno en favor del Gobierno y otro de la oposición, para influir en el Parlamento a 24 horas de debatirse una ley de impuestos a las multimillonarias exportaciones de granos.
Activistas del gubernamental peronismo movilizados por la oficialista central obrera CGT y las superpobladas comunas de la periferia de Buenos Aires, bastiones históricos del partido, se unían a organizaciones sociales de piqueteros desocupados para dar apoyo a la presidenta Cristina Kirchner.
"Apoyemos la democracia contra los desestabilizadores. Queremos redistribuir la riqueza con las 'retenciones' (impuestos a las exportaciones)", exhortó el ex presidente Néstor Kirchner (2003-2007), esposo de la mandataria y orador del acto oficialista frente al Congreso.
El "kirchnerismo" (peronismo socialdemócrata) tiene mayoría en el Senado como para sancionar el miércoles la iniciativa que envió Diputados, que permite al fisco recaudar unos 11.000 de los 24.000 millones de dólares de la cosecha de soja sólo por derechos aduaneros, sin contar otros tributos. Buenos Aires, AFP