Una treintena de jóvenes sufrieron quemaduras en la retina de sus ojos por el impacto de rayos láser durante el concierto Aquamarina 4 de música electrónica en la región rusa de Vladímir.
La tragedia ocurrió debido a que los haces de luz desprendidos por los cañones de láser fueron dirigidos contra la gente desde una distancia de varias decenas de metros, y no contra el cielo, como estaba previsto. Los presentes, en torno a un millar de personas, no fueron en ningún momento conscientes del peligro que suponía el impacto de los potentes haces de luz láser, por lo que en ningún momento protegieron sus ojos.
De momento la compañía organizadora no responde y las autoridades dicen que nunca dieron autorización. Moscú, EFE