La lucha contra la corrupción, en la que el gobierno chino se juega buena parte de la credibilidad ante sus ciudadanos, logró avances en la metrópolis de Chongqing gracias a la oferta de recompensas anunciada a golpe de mensaje de teléfono móvil, informó ayer la agencia Xinhua.
La Fiscalía de la municipalidad china de Chongqing celebró el éxito de su programa de denuncia de casos de corrupción promovido a través de mensajes SMS, una estrategia de palo y zanahoria que ha logrado en menos de tres semanas más delaciones que en todo un año.
El distrito de Beibei puso en marcha esta campaña el pasado 25 de junio, cuando mandó mensajes a 370.000 usuarios de teléfono móvil ofreciendo recompensas de entre 440 y 73.300 dólares (entre 274,6 y más de 45.740 euros) a cambio de información sobre funcionarios corruptos.
La Fiscalía ofreció una línea telefónica para atender estas denuncias, en la que ha recibido hasta el momento más de 40 delaciones, cuando la cifra media anual suele oscilar entre las 30 y 40, explicó Wang Xiaoxiong, un representante de la institución.
“Muchas personas no sabían cómo denunciar los casos de corrupción y otras preferían permanecer en silencio. Los mensajes les pusieron al corriente de la línea telefónica y de las recompensas, que estimularon su entusiasmo”, dijo Wang. Pekín, EFE