El Vicepresidente veta una ley y da revés a Fernández Julio Cobos, también presidente del Senado, desempató una vota- ción y rechazó la ley para el alza de tributo a los granos propuesta por Fernández. Hay crisis en el Gobierno, según analistas.
LA SESIÓN • Los senadores debaten la ley para ampliar impuestos a la soya. Ayer rechazaron esa norma.
La presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, sufrió ayer una dura derrota al ver rechazado por el Senado su emblemático proyecto de impuestos a las exportaciones de alimentos de esta potencia agrícola mundial.
El revés sufrido por el oficialismo adquirió mayor trascendencia al votar en contra el vicepresidente Julio Cobos, quien desestimó luego que esta postura haya desatado una crisis política y negó que esté pensando en renunciar. “La crisis política sería si renuncio y no voy a renunciar”, dijo Cobos horas después de su polémico voto, al recordar que fue electo en octubre pasado como compañero de fórmula de Cristina Kirchner, con 45,2%.
El Senado derrumbó la iniciativa del gubernamental peronismo que intentaba redistribuir ingresos y asegurar precios internos bajos para los alimentos a través de una mayor presión fiscal sobre las exportaciones de granos y de manufacturas agroindustriales, que este año alcanzan a $us 35.000 millones.
No obstante, para que queden sin efecto las 'retenciones' (tributos) móviles a la soja y cereales, deberá mediar un decreto o una resolución del Poder Ejecutivo que derogue la resolución del Ministerio de Economía que las puso en marcha en marzo, desencadenando una histórica rebelión del sector rural.
Fue Cobos, un disidente de la opositora Unión Cívica Radical (UCR, socialdemócrata), quien le bajó el pulgar a la ley al quebrar una paridad de 36 sufragios en el recinto de la Cámara Alta, de la que es titular por norma constitucional, con poder para desempatar una votación.
“No estoy traicionando a la Presidenta. Que envíe otro proyecto. La historia me juzgará”, dijo Cobos, quien de hecho pasó a la oposición, aliada a las patronales agropecuarias contra el plan del Gobierno de recaudar, sólo por derechos de aduana, unos $us 11.000 de los $us 24.000 millones de la cosecha de soya.
Momentos antes, el jefe del bloque oficialista de senadores, Miguel Pichetto, dijo que “sería increíble que un vicepresidente vote en contra de su propio gobierno salvo que lo quieran debilitar, herir de muerte o quieran empezar a aniquilar”. “El Vicepresidente le ha hecho un daño muy importante a su Gobierno”.
El analista Rosendro Fraga opinó que la posición del Vicepresidente “confirma la división en el seno del oficialismo” en este tema y aseguró que Cristina Kirchner “va a tener más gobernabilidad acercándose a Cobos”.
“La gobernabilidad no está en juego. Lo de Cobos no fue votar en contra del Gobierno sino a favor de una Argentina que necesita acuerdos y consensos. Esta- mos en una Argentina muy dividida”, dijo la consultora Graciela Rommer. El líder de UCR, Gerardo Morales, coincidió en que “la estabilidad del mandato de gobierno no está en peligro”. “Cuando la Presidenta envía un proyecto al Parlamento, se sabe que se puede aprobar, modificar o rechazar”, dijo el gobernador Daniel Scioli. Buenos Aires, AFP
Una fractura en el oficialismo
El rechazo del Senado argentino al proyecto de impuestos para la exportación de granos, con el voto decisivo del Vicepresidente de la Nación, produjo un quiebre en el oficialismo y torció las alianzas del Gobierno con el Parlamento, que parece haber salido de su letargo.
“En el Partido Justicialista, que es la fuerza de sustentación del Gobierno, hay una fractura y la confrontación interna ha venido creciendo en los últimos tiempos. Esta forma de gobernar ha llegado a su fin; dos tercios de la población del país piensa así”, advirtió el analista Rosendo Fraga. Pese a que el oficialismo domina en el Senado, 11 legisladores del gobernante Partido Justicialista votaron ayer contra el proyecto enviado por la presidenta Cristina Fernández, que establece un aumento de impuestos a la exportación de granos, motivo de un severo conflicto con el sector agrario.
El golpe más duro para el Ejecutivo llegó cuando el vicepresidente Julio Cobos votó contra el proyecto oficialista, cuando tuvo que dirimir un empate de 36 votos en el Senado, en su condición de presidente del cuerpo legislativo. Buenos Aires, EFE