Miles de israelíes participaron ayer en los funerales de Ehud Goldwasser, uno de los dos soldados cuyos cadáveres fueron devueltos el miércoles por el Hezbolá, mientras Beirut aguardaba la llegada de 199 cadáveres de combatientes restituidos por el Estado hebreo, que además liberó a cinco presos libaneses.
Familiares, amigos y personas anónimas se congregaron en el sector militar del cementerio de Nahariya (norte de Israel) para rendir un último homenaje al soldado, capturado en Israel en una operación del Hezbolá el 12 de julio del 2006 junto a otro soldado israelí, Eldad Regev, quien será enterrado en las próximas horas.
Los cadáveres de ambos fueron devueltos por el Hezbolá chiita libanés el miércoles, como parte de un canje con el Estado hebreo, que puso en libertad a cinco prisioneros libaneses y restituyó los cadáveres de 199 combatientes palestinos y libaneses.
La familia del soldado Gilad Shalit, cautivo de Hamas en la franja de Gaza, también se encontraba presente, así como varios diputados y el ex primer ministro y jefe de la oposición de derecha (Likud), Benjamin Netanyahu. Nahayiya (Israel), AFP