La falta de una respuesta iraní a la oferta de las seis potencias que trabajan para resolver el contencioso nuclear impidió lograr avances suficientes en la reunión del sábado en Ginebra entre las partes y en la que por primera vez participó un alto responsable de Estados Unidos. Al término del encuentro con el negociador iraní, Said Jalili, el jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, aseguró que las seis potencias siguen aguardando una reacción de Teherán a la oferta presentada en junio. “Hemos hecho una oferta. No hemos obtenido una respuesta clara de sí o no”, afirmó Solana. Los Seis (Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña, Alemania) propusieron en junio del 2006 a Irán una amplia oferta de cooperación política y económica a cambio de que abandonara sus actividades de enriquecimiento de uranio. Solana presentó en junio una nueva versión de esa propuesta, sugiriendo establecer una fase de pre-negociaciones que podría iniciarse si los iraníes aceptaban en un primer momento mantener el enriquecimiento a su nivel actual, un compromiso que los Seis compensarían renunciando a endurecer las sanciones existentes contra el país islámico. Por su parte, el negociador iraní Said Jalili describió la reunión como “constructiva y con progresos”. “Hemos comprendido mejor nuestras posiciones mutuas”, aseguró a la prensa. Altos responsables iraníes, europeos y estadounidenses, incluido el número tres del Departamento de Estado, William Burns, participaron en la reunión mantenida en el ayuntamiento de Ginebra. La asistencia de Burns supone un cambio espectacular en la estrategia de Estados Unidos, que rompió relaciones con Irán en 1980, y siempre había exigido de ese país la suspensión de sus actividades de enriquecimiento de uranio antes de aceptar una participación en las negociaciones. Washington precisó la semana pasada que Burns estaría en Ginebra para “escuchar” y no para “negociar”. Ginebra, AFP