El papa Benedicto XVI pidió ayer en Sydney perdón por los casos de pederastia cometidos en Australia por algunos sacerdotes católicos y ha asegurado que “los responsables deben ser llevados ante la Justicia”. Pese a estas palabras, las víctimas creen que esa disculpa no es suficiente. Benedicto XVI expresó su pesar y su condena por esos hechos en la homilía de la misa que celebró en la catedral de Santa María de Sydney, donde participa en la Jornada Mundial de la Juventud. “Me gustaría detenerme para reconocer la vergüenza que todos nosotros tenemos que sentir como resultado de los abusos sexuales de menores cometidos por algunos sacerdotes y religiosos en este país. Los responsables de tales males deben ser llevados ante la Justicia”. Según la organización “Broken rites” (Ritos Rotos en inglés), que defiende a las víctimas de esos abusos en Australia, 107 sacerdotes católicos fueron condenados en Australia por ese motivo y cuatro casos siguen abiertos. Pese a la disculpa, las víctimas y sus representantes creen que no ha sido suficiente. “Si pides perdón a una víctima, lo haces directamente, le dices a esa víctima que lo sientes y buscas medidas para ayudarle”, dijo Chris MacIsaac, de Ritos Rotos. Por su parte, Stephen Woods, quien cuando tenía 14 años fue violado por un sacerdote australiano que ha sido condenado por esos hechos, destacó que el Papa había utilizado “la palabra 'perdón'” y que él creía que lo ha dicho “porque realmente lo siente”. Sydney (Australia), EFE