El drama de una niña boliviana se refleja en el cine mundial “Alicia en el país” es la cinta del director chileno Esteban Larraín que relata el viaje de una joven desde el sur de Bolivia hasta San Pedro de Atacama. El film irá al Festival de Locarno, en Suiza.
EL PROCESO • El director, Esteban Larraín, junto a Alicia, la protagonista, en las montañas andinas durante la grabación.
La odisea de una niña boliviana de 13 años, que caminó 180 kilómetros por el desierto de Atacama en busca de un empleo para poder ayudar a su familia, inspiró al cineasta chileno Esteban Larraín para su película Alicia en el país, seleccionada para el Festival de Locarno (Suiza) 2008. Según publica ayer el diario La Tercera, de Santiago, Larraín leyó en un diario de la ciudad de Calama, el año 2004, la historia de la niña que llegó a la localidad chilena de San Pedro de Atacama después de caminar 180 kilómetros desde el poblado de Soniquera, en el sur de Bolivia. La niña fue deportada de Chile como inmigrante ilegal, pero su travesía por el desierto, montañas nevadas y salares interesó a Larraín, al punto que viajó hasta Soniquera y convenció a la niña para que sea la protagonista de su propia historia. La travesía, según pudo establecer el cineasta, tenía un motivo social —la búsqueda de un empleo— pero también un trasfondo cultural, pues en las culturas andinas precolombinas el paso de la niñez a la edad adulta implica un largo camino. De ello, comprobó que muchos jóvenes de origen aymara habían realizado viajes similares o idénticos al de la niña, pero ella resultó ser la más pequeña en acometer la travesía. Formado como documentalista, Larraín pensó primero en hacer un documental con la historia, “pero rehacer el viaje no era ético y además me planteé hacer un tratamiento visual más fuerte, un manejo mayor de la imagen”, explicó. “Me enteré de que todo el pueblo había viajado largas distancias en la niñez, que en definitiva se trataba de un viaje iniciático, el paso a la edad adulta, pero que en los tiempos actuales se transforma en un tema de inmigración ilegal”. Filmada en 16 milímetros y con un presupuesto de 120 millones de pesos (unos 240.000 dólares), fue seleccionada para participar en la sección competitiva (Filmamakers of the Present) del Festival de Locarno, que celebra este año su 61 edición. “Me llamaron después que un observador del Festival vio una versión preliminar en Amsterdam. La recomendó y quedó seleccionada”, explicó Larraín, en cuyo trabajo previo destacan los documentales Patio 29 y Berta. Alicia en el país supone la segunda participación del cine chileno en un festival de primera categoría este año, después de Tony Manero, de Pablo Larraín, que se presentó en Cannes. En 1969, el chileno Raúl Ruiz ganó el Festival de Locarno con Tres Tristes Tigres, su primer largometraje de ficción. Este año, además de Alicia en el país, se presentarán en Locarno, fuera de competencia, otras tres películas chilenas. Santiago, EFE