Un campesino usó un chip y una agenda para avisar Un dirigente campesino de la zona de Colomi encontró a los cadáveres. Con el celular y la agenda de uno de ellos habló directo con el Palacio.
RESTOS Y CURIOSOS • Un grupo de personas, en la parte superior, observa los restos y las cenizas del accidente que ocurrió el domingo en la zona de Colomi, en Cochabamba.
Romualdo Arispe, un campesino a quien su sobrina alertó que algo había explotado en el cerro, caminó cuatro horas hasta el lugar, y utilizó el chip del celular y la agenda de una de las víctimas para contactarse con el Gobierno para informar de lo ocurrido.
Gracias a su iniciativa, los efectivos de las fuerzas aéreas de Bolivia y Venezuela pudieron llegar a Atojwachana, un cerro en lo alto de la cumbre donde se desplomó el helicóptero Puma.
“Cuando llegué, los restos del helicóptero y las víctimas aún ardían. Apagué a una de las personas que se quemaba y la registré. Él tenía un celular y un librito casi quemado, he sacado el chip, he llamado y me he logrado comunicar con el Gobierno y he avisado que se ha accidentado aquí. Me han dicho que iban a mandar gente y que me iban a buscar para que los ayude a llegar a esta zona”, contó Romualdo Arispe, dirigente del Sindicato Rodeo Alto, ubicado en Candelaria, a 55 kilómetros de la ciudad.
El hombre relató que en el celular habían varios mensajes de texto, en los que diferentes personas preguntaban al dueño del teléfono móvil dónde y cómo estaban él y sus compañeros.
Según Arispe, cerca de las 16.00 bajaba de Escalerani, lugar donde trabaja, hacia su casa en Candelaria. “Mi sobrina me ha llamado por teléfono y me ha dicho que un sonido fuerte ha habido en el cerro y he subido con linterna. Ya era de noche cuando llegué. Nada alumbraba la zona y aún había fuego”.
Caminó alrededor de tres horas y encontró sólo cadáveres. “Vi tres personas quemadas, todo estaba quemado y una persona que se estaba quemando, era impresionante. Agarré y apagué el fuego que lo cubría, de uno de sus lados he levantado su celular, de Entel móvil era y me lo he llevado junto con un librito más medio quemado. El celular estaba quemado, pero he sacado su chip y lo he puesto a mi teléfono, han salido así”, dijo al mostrar su celular con mensajes en los que preguntaban “¿dónde estas Ybrahim?”, “¿cómo están?”.
Don Romualdo, al parecer rescató el celular del mayor Raúl Ybrahim Paz Céspedes, el único boliviano. Dijo que era el único cuerpo íntegro al contar que el cambio del chip a su celular permitió que se comunique con personeros de gobierno.
“Logré comunicarme”, aseveró al mostrar el nombre de la persona que le respondió la llamada, pertenecía al general Ramiro Orellana, el jefe de la Casa Militar, a quien le comunicó sobre el hallazgo. El entrevistado no recordaba la hora en la que logró la comunicación, pero ayudó a los uniformados a llegar hasta Atojwachana ayer, muy temprano, donde anunció que ya se había encontrado el helicóptero y los cuerpos. Además, advirtió que iba a devolver el chip y ese librito casi quemado.
La rutina de este dirigente campesino, ese domingo, se rompió por la tragedia, y él respondió como correspondía.
LOS SUCESOS
Dramático • Arispe registró a una de las víctimas, que era precisamente el militar boliviano. Logró rescatar una agenda de teléfonos y el chip de su celular, que ardían.
Acción • Con esos dos instrumentos y su ingenio logró comunicarse nada menos que con el jefe de la Casa Militar, el general Ramiro Orellana, quien trabaja en el Palacio de Gobierno.