Con una huelga de hambre y la ocupación de las oficinas de la Empresa Pública y Social de Agua y Saneamiento (EPSAS), los vecinos de Villa El Salvador de El Alto lograron ayer que se inicien los trabajos de instalación del agua potable en dicha zona.
Ayer, más de 100 vecinos irrumpieron en las instalaciones de la regional de EPSAS, donde 40 vecinos formaron el primer piquete de ayunadores que demandaban la instalación del servicio básico. Tras una reunión, los dirigentes suscribieron un convenio donde los representantes de la empresa del agua se comprometen a iniciar inmediatamente los trabajos para la conexión de agua potable.
Rubén Tito, responsable de obras de la zona, informó que con el convenio los vecinos decidieron poner fin a sus medidas de presión. Además, los vecinos aportarán con una contraparte.
Advirtió que si hay incumplimiento las autoridades renunciarán “como se estableció”.