Las FARC y Móldiz tuvieron vínculos Hugo Moldiz fue miembro del Estado Mayor del Pueblo. Los correos señalan que su relación con las FARC es más prolongada. Él admite conocer a Raúl Reyes, no en el campo orgánico.
Los correos electrónicos que estaban en poder del fallecido Raúl Reyes, segundo líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, revelan que la organización irregular estableció contactos con Hugo Moldiz y personas que las FARC consideraban afines al Gobierno.
El Estado Mayor del Pueblo, instancia, hoy inactiva, de coordinación y movilización de sectores sociales, era el objetivo de las FARC, según se puede deducir de los mensajes a los que
La Razón accedió en un viaje que hizo hasta Bogotá (Colombia).
Moldiz es mencionado con relativa frecuencia por el círculo exclusivo que se encargaba de las relaciones internacionales y políticas de las FARC. Lo vieron como una de las personas llamadas a ofrecer apoyo especial al grupo colombiano desde Bolivia. Pero esa imagen cambia desde enero del 2006.
´(…)Los de Moldiz quieren enviar otros cuatro por cuatro meses´, señalaba el 31 de diciembre del 2001 Rodrigo Granda, alias Ricardo, conocido como el Canciller de las FARC y negociador para la liberación de rehenes.
Luego, el 11 de febrero del 2004, el secretariado de las FARC señala a Roque Gonzales La Rosa —un peruano que hacía contactos a favor de las FARC— que la ecuatoriana Nubia Calderón, Esperanza, es la ´responsable de Ecuador, Perú y Bolivia. Quedan como apoyos especiales, Leydi y Hugo en Bolivia´.
Reyes identifica a Moldiz en los mismos correos en que comunica su disposición a reunirse con Felipe Quispe, dirigente campesino boliviano. ´Entendida la razón de Moldiz sobre el regreso sin novedades de Andrés. Si conviene, preparar condiciones para nueva gira por Bolivia con el apoyo de Felipe, Hugo y demás amigos. De ir allá vale la pena visitar comunidades organizadas e influidas por estos amigos a fin de explicar nuestro proceso hacia la toma del poder´.
La Razón habló ayer con Moldiz. Él afirmó que conoció a Raúl Reyes (cuyo nombre verdadero era Luis Édgar Devia Silva) y a Esperanza (Nubia Calderón), pero descartó que tuviera alguna relación orgánica con las FARC.
´Mi relación con ellos fue siempre política, nunca orgánica. Nunca me pidieron ningún tipo de colaboración, ni para una revista o contactos con el Gobierno´, dijo Moldiz, quien fue miembro del Estado Mayor del Pueblo en la primera parte del Ejecutivo. Como periodista, publicó entrevistas a dirigentes de las FARC en un semanario.
Volviendo a los correos, en uno del 31 de diciembre del 2005, Esperanza informa a Raúl que está pendiente la visita del boliviano a las montañas de Colombia y que ésta se hará luego de la de Felipe Quispe Huanca.
Sin embargo, la impresión de las FARC sobre el boliviano cambia con el inicio de la gestión del gobierno del presidente Morales. Jenny Santander, un contacto de las FARC en el país, comenta a Esperanza que ´a Huguito sólo le veo por la tele, parece que está muy ocupado, anda organizando el Ministerio del Interior´.
Luego se conoce que las FARC deciden averiguar más datos de Moldiz, de quien tienen dudas sobre su proceder. Se informan de que trabaja en una fundación multipartidaria, que está más vinculado a los intereses del Gobierno cubano y que no tiene una buena relación con el vicepresidente Álvaro García Linera.
Además, los correos incautados por el Ejército colombiano a las FARC descubren que esta organización estableció contacto con Patricia Tellería, una boliviana a quien consideran miembro del Estado Mayor del Pueblo. Ella firmó, junto al senador Antonio Peredo, una carta de apoyo al planteamiento político de las FARC en Colombia.
´Ella se manifestó muy proFARC y quiere ver de qué forma el Estado boliviano puede hacer su aporte. Espero no haber cometido una imprudencia´, dice el peruano Roque a Reyes.
Sobre el tema, el ex líder campesino Román Loayza dijo que el Estado Mayor del Pueblo ´no está vigente´ y cuestionó el proceder ´oportunista´ de Moldiz, pero negó conocer a Tellería. Y el actual dirigente de la CSUTCB opinó que Moldiz ´andaba solito´ y que tampoco conoce a Tellería.
Dos correos sobre Hugo Moldiz
A continuación, dos de los ocho mensajes relativos al boliviano Moldiz en el intercambio de mensajes en el comité internacional de las FARC.
Carta de: Raúl Reyes (19-04-04) A: Esperanza
´Entendida la razón de Moldiz sobre el regreso sin novedades de Andrés. Si conviene, preparar condiciones para nueva gira por Bolivia con el apoyo de Felipe, Hugo y demás amigos. De ir allá vale la pena visitar comunidades organizadas e influidas por estos amigos a fin de explicar nuestro proceso a la toma del poder´.
Carta de: Esperanza (08-08-07) A: Raúl Reyes
“Sobre el trabajo que reactivamos en Bolivia, continúan las dudas sobre Moldiz. Pienso que es mejor dejarlo quieto, porque no sólo son las dudas sobre el compañerito, sino que además es un mentiroso, se comprometió en ayudar con recursos para sacar la revista y no lo hizo, sigue demostrando que es oportunista´.
Opinión
“Mi relación con las FARC no es orgánica” HUGO MOLDIZ es mencionado por las FARC en los correos de Raúl Reyes.
Conocí a Marcos Calarcán, a Raúl Reyes, a Ricardo y también a Ana María.
A toda esta gente, y eso creo que no es delito, la encontré en eventos de la izquierda latinoamericana, en los que participan desde los más moderados como el partido de Lula da Silva de Brasil, hasta los más radicales como las FARC, el ELN, etc.
Apoyo militante y resueltamente la lucha de las organizaciones revolucionarias de Colombia, FARC y ELN, apoyo su demanda para encontrar una salida política al conflicto armado de ese país y su pedido de hacer un acuerdo humanitario para el canje de rehenes al que hasta ahora se negó Uribe.
No creo que el mail en el que me mencionan sea real. Estoy convencido de que los mecanismos de Inteligencia de EEUU metieron información para generar un ambiente de confusión, incertidumbre y sospechas sobre mucha gente. Entre ellos, yo.
Jamás me comprometí a financiar ninguna revista de ellos. Mi relación con las FARC no es orgánica, sólo política. No me pidieron ningún tipo de colaboración, ni para una revista o para lograr contactos con el Gobierno boliviano.
En el caso de la revista, lo hubiese hecho orgulloso, como lo hice el 2003 con dos boletines y un acto de solidaridad, que se organizó en el sindicato de la prensa. En el tema político, jamás hubiese intentado contactarlos con el Gobierno, porque es una decisión que escapa a mi voluntad, y entiendo que son cosas como estas las que EEUU trata de utilizar para dañar la imagen de procesos revolucionarios como Venezuela, Bolivia y otros.