Los cuerpos sin vida de Fernando Vargas Romero (28), Édgar Vargas Romero (23) y Carlos Salvatierra López (51) fueron hallados el lunes por la Policía a 20 metros del río Chapare, en la zona de Ingavi, a 50 kilómetros de Chimoré (Cochabamba).
Los tres hombres fueron sorprendidos por miembros del sindicato Santiago (a 25 kilómetros al norte de Puente Roto), cuando presuntamente robaban garrochas de aluminio de una propiedad. Los vecinos los llevaron hasta el río, donde posiblemente fueron ahogados.
Según el informe policial, los pobladores golpearon a los tres individuos y luego estrangularon a los hermanos Fernando y Édgar Vargas para posteriormente ahogarlos. Carlos Salvatierra, sin embargo, fue enterrado vivo y luego pereció.
La Policía no se anotició a tiempo del suceso y cuando arribó, los tres hombres yacían en una fosa común debajo de un promontorio de tierra.
Según el informe forense, los tres presentan surcos equimóticos alrededor del cuello y policontusiones en todo el cuerpo.
La Policía sostiene que en el lugar existe un “pacto de silencio”, que no permite que se investigue el caso como corresponde ni dar con los autores del hecho.