Tras que el martes el ministro de Defensa, Walker San Miguel, señalara que la magistrada del Tribunal Constitucional (TC), Silvia Salame, habla “cantinfleadas”, las agresiones oficialistas contra la autoridad continuaron ayer.
El senador y jefe de bancada del MAS, Félix Rojas, sugirió llevarla al manicomio, mientras los colonizadores la declararon traidora y exigieron su enjuiciamiento por haber puesto en riesgo el referéndum revocatorio.
“Lo que viene en defensa de la sociedad es recluir a esta señora que se cree la Santísima Trinidad, porque para admitir una demanda de inconstitucionalidad tiene que haber tres magistrados. La señora se cree la Santísima Trinidad, padre y buen espíritu santo conjugados en una magistrada constitucional; hay que llevarla al manicomio definitivamente”, propuso Rojas. “¡Cómo habrán salido de abogados!, en verdad, yo como abogado me siento ruborizado”, insistió el senador.
Mientras, el ejecutivo de los colonizadores, Fidel Surco, dijo que Salame fue declarada “traidora” y que decidieron declararse en emergencia para lograr su enjuiciamiento por prevaricato.
El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Sacha Llorenti, la acusó de haberse convertido “en la procuradora legal del prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa".
“La señora no tiene absolutamente ninguna legalidad para haber provocado una tormenta en un vaso de agua... correspondería tomar una acción”, dijo el senador Antonio Peredo (MAS).
Salame declaró ayer que no responderá a los insultos del oficialismo y ratificó su decisión.