El huracán Dolly bajó ayer a la categoría 1 tras alcanzar la costa estadounidense en Texas (sur), cerca de la frontera con México, donde las lluvias tienen “prácticamente inundada” y sin el servicio de agua potable a la ciudad de Matamoros, informaron las autoridades respectivas.
El ojo del huracán “tocó tierra en el sur de Padre Island, cerca de 56 km al noreste de Brownsville”, en Texas, como categoría 2, con vientos de hasta 180 km/h, dijo el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos.
Pero Dolly perdió fuerza cuando dejó el Golfo de México y pasó por las masas de tierra más frías, para degradarse a la categoría 1 con vientos de 150 km/h después de alcanzar Padre Island, una estrecha franja de tierra a lo largo de la costa de Texas que alberga estaciones balnearias.
En México, el ciclón provocó severas lluvias en el norte del estado de Tamaulipas e inundó grandes extensiones de la fronteriza ciudad de Matamoros, donde el 50% de la población quedó sin agua potable, indicaron autoridades mexicanas.
Matamoros está ubicada a 60 km al sur de Padre Island y a 10 metros sobre el nivel del mar, y las lluvias la mantienen “prácticamente inundada”, reportó una fuente de Protección Civil.
Cuando Dolly se dirigía a la frontera de Estados Unidos con México, obligó a evacuar a miles de personas y al personal de las plataformas petroleras del Golfo. Algunas zonas podrían recibir lluvias de hasta 38 cm, con enormes olas e inundaciones, según el NHC. Por eso sus residentes tapiaban las ventanas de sus casas y acumulaban bolsas de arena. Corpus Christi, EEUU, AFP