Un niño de 11 años salvó su propia vida al morder a un perro de la raza pit bull que lo atacó y que ya tenía encajado sus colmillos en el brazo del menor, informó la televisión brasileña MGTV.
“Yo lo agarré por el cuello y lo mordí”, afirmó ayer el menor de edad, que en la pelea terminó perdiendo un diente y que tuvo que ser llevado a un centro médico en donde le cosieron la herida en el brazo con cuatro puntos.
“Los dos estaban prácticamente en una lucha corporal: el niño y el perro. Cuando vimos, saltamos el muro para intentar ayudarlo. Conseguimos separarlos con dificultades”, relató el obrero Gilberto Pereira, que trabajaba en obras en una casa vecina y fue el primero en socorrer a la víctima después del ataque.
El insólito hecho ocurrió ayer en la casa del tío de la víctima en Savará, municipio del estado brasileño de Minas Gerais (sureste de Brasil). Río de Janeiro, EFE