Un bloqueo protagonizado por los transportistas de la línea Ñ, en Cochabamba, terminó en enfrentamiento con la Policía ayer.
En la madrugada, alrededor de 80 choferes cerraron los dos carriles de la avenida Blanco Galindo. Exigían a Tránsito y al Concejo Municipal que los dejen operar. Los efectivos no lograron disuadir a los conductores de tomar otras acciones para el reclamo y se enfrentaron. Mientras los policías usaron gases, los choferes y vecinos del barrio de Kami les tiraron piedras y hasta dinamita, denunció el subcomandante departamental de la Policía, coronel Rufino Florero.
Tras la dispersión, los uniformados con palas y a mano limpiaron la vía, al amanecer una pala de la Alcaldía ayudó a levantar las piedras. Redacción Cochabamba