Más de nueve mil estudiantes, egresados y catedráticos mostraron que saben mover abarcas, botas, tacones, zancos o pies descalzos para mostrar la enorme variedad de danzas que tiene Bolivia. Así lo hicieron ayer en la XXI Entrada Folklórica Universitaria que organizó la UMSA.
Las 71 fraternidades desfilaron desde la avenida Montes hasta la Avenida del Ejército.
Llamerada, tinku, diablada, pujllay, kullawada, caporales, chacarera... miles de espectadores presenciaron este mosaico que combina lo autóctono que se trae a la ciudad desde las áreas rurales y el folklore que se recrea en los barrios de las urbes.
El jurado se encargó de calificar vestimenta, coreografía, música y disciplina. Estos criterios darán un ganador que se anunciará en los siguientes días.
La competencia de las diferentes facultades, carreras y talleres —que se encargaron de investigar sobre las danzas autóctonas en un proceso que ellos llaman de rescate— es evidente. Cada grupo trata de mostrarse como el mejor, sea por la espectacularidad de la danza o la originalidad de la misma. De esto se trata esta entrada.