Varios estados de India y la capital, Nueva Delhi, estaban en estado de alerta tras una serie de atentados en Bangalore (sur) y en Ahmedabad (oeste) que causaron 46 muertos y más de 160 heridos el viernes y el sábado.
Refuerzos de la Policía fueron enviados a estaciones y aeropuertos, e importantes medios, incluyendo 3.000 hombres, fueron desplegados en Nueva Delhi.
El ministro indio de Interior, Shivraj Patil, reunió ayer a los principales consejeros en materia de seguridad para estudiar los medios para afrontar estos actos violentos. Las autoridades de los estados de Bihar, Haryana, Kerala, Orissa, Madhya Pradesh, Punjab, Rajastán y de Cachemira reforzaron sus medidas.
Un grupo islamista llamado "los Muyahidines indios" reivindicó, a través de varios medios indios, los atentados en Bangalore y Ahmedabad, y amenazó con realizar nuevos ataques.
El sábado, 45 personas murieron y 160 resultaron heridas en una serie de 16 atentados en Ahmedabad, la capital del estado de Gujarat. El día anterior, varias explosiones causaron un muerto y una decena de heridos en Bangalore. Nueva Delhi, AFP