Por segundo día consecutivo, cientos de pasajeros resultaron ayer afectados por demoras o cancelaciones en los vuelos de Aerolíneas Argentinas y su subsidiaria Austral, ambas en proceso de transferencia al Estado argentino de manos del grupo español Marsans.
El nuevo gerente, Julio Alak, afirmó en declaraciones radiales que las complicaciones se deben a la sobreventa de pasajes hecha en la anterior gestión y a la falta de aviones operativos. No obstante, Alak subrayó que la situación se irá normalizando con el correr de las horas.
El sábado hubo 33 vuelos de Aerolíneas Argentinas y Austral demorados y cuatro cancelados en la estación para viajes de cabotaje. Ayer se contaban 28 vuelos demorados. Buenos Aires, EFE