Hasta 22 personas murieron y otras 187 resultaron heridas hoy en un atentado suicida con bomba dirigido contra una manifestación en la ciudad iraquí de Kirkuk, en el norte del país, revelaron fuentes de la policía local.
El atentado tenía a los manifestantes kurdos como objetivo, los cuales protestaban por la aprobación de una polémica ley en el parlamento iraquí sobre las elecciones provinciales, señaló Wasif.
El 22 de julio, el parlamento iraquí aprobó un importante proyecto de ley acerca de las elecciones, a pesar de la retirada de los legisladores del bloque kurdo de coalición.
Tras la explosión, docenas de furiosos manifestantes atacaron las oficinas de un partido político turco en la ciudad con pequeñas armas de fuego y ametralladoras, disparando contra una de las oficinas e hiriendo a seis guardias que se encontraban en el interior, dijo Wasif.
Los manifestantes también quemaron 15 vehículos de los cargos de dicho partido.
Wasif agregó que la seguridad en esta ciudad rica en petróleo está actualmente bajo control después de que la policía iraquí desplegara sus efectivos en las principales calles y edificios gubernamentales.
Las minorías turca y árabe de la ciudad se oponen a las reivindicaciones kurdas de anexar Kirkuk a su región autónoma del norte de Irak