Doce años tuvo que esperar la ciudad finlandesa de Helsinki para organizar los Juegos después de que, en 1940, la guerra \'soviético-finlandesa\' le impidiera ser designada como sede.
Los Juegos Olímpicos de 1952, los decimoterceros de la era moderna, pasaron a la historia como los de la consolidación del movimiento olímpico, donde reinó la cordialidad, la amistad y la deportividad.
El mundo vivía inmerso en la \'guerra fría\' y el ambiente estaba enrarecido, pero el espíritu deportivo fue más fuerte que la rivalidad política. Desde el 19 de julio al 3 de agosto, la rivalidad y los rencores entre los países se olvidaron, participando en la competición Japón, la Unión Soviética y una representación de Alemania.
El atleta checo Emil Zatopek fue la gran estrella de esta edición, al realizar una hazaña única e irrepetible en la historia de los Juegos Olímpicos: se alzó con tres medallas de oro en las pruebas de 5.000 y 10.000 metros, y el maratón, en el que batió el récord del mundo, en su primera participación.
En fútbol, la final entre Hungría y Yugoslavia, en la que se impuso el conjunto húngaro, ya dejaba ver la calidad de ambos, que tenían en sus filas a Puskas, quien se convertiría poco después en jugador del Real Madrid, y a Boskov, respectivamente.www.lukor.com