Los mejores juegos El Acuatic Center fue una de las atracciones. Jones fue la reina del torneo, que fue calificado con la nota más alta en cuanto a organización.
El estadio Olímpico de Sydney fue escenario de la inauguración y la clausura de la competencia. La modernidad y la tecnología avanzaron con gran intensidad.
Los de Sydney 2000 fueron los últimos Juegos de Juan Antonio Samaranch, que durante la celebración de los mismos además perdió a su esposa, como presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) y pasaron, como él mismo dijo sobre esta cita, como ´los mejores de la historia´.
Los del 2000 tuvieron en las aguas del Acuatic Center de Sydney a sus grandes protagonistas, recogiéndose hasta 14 plusmarcas.
El pulso entre el héroe local Ian Torpe y el holandés Pieter van den Hoogenband marcaron las pruebas de natación. El \'Torpedo\' australiano sufrió una dolorosa derrota en la prueba de los 200 metros libres a manos de \'VDH\', que de paso también le arrebató el récord mundial.
Ambos fueron dos de las grandes estrellas de la disciplina acuática, pues el australiano sumaría tres oros (dos por relevos y los 400 metros libres) y una plata.
El \'oranje\' firmó un \'doblete\' en los 100 y 200 metros libres, con sendas plusmarcas incluidas, siendo, además, el primer hombre en nadar el hectómetro por debajo de los 48 segundos.
Otros de los nombres propios de Sydney fueron el mítico británico Steven Redgrave, primer remero en subir a lo más alto del podio en cinco juegos consecutivos, así como el ruso Alexei Nemov, que sumó seis medallas en gimnasia —dos oros, una plata y tres bronces—.
Por su parte, la velocista estadounidense Marion Jones, fue considerada la reina de las pistas con cinco metales. Le siguió en ese rango, la gimnasta rumana Andrea Raducan (foto).
La actuación española tocó fondo, apenas sumó 11 medallas —cinco oros, tres platas y cinco bronces— en una actuación decepcionante. Esa actuación llevó a España al vigésimo quinto lugar en el medallero. www.lukor.com
Los españoles
La aborigen en la pista Bastante tímida, espigada y con un contextura atlética impresionante, así se presentó Cathy Freeman, la australiana aborigen que luego ganó la final de 400 metros en el estadio olímpico de la sede olímpica.
La reina Jones Su hermosura, carisma y las cinco medallas que logró (2 de oro y tres de plata), le valieron a la estadounidense Marion Jones ser considerada la reina de la alta competición.
Freeman simboliza el ideal de amistad
Fueron los Juegos con mayor número de participantes: 10.651. Cathy Freeman simbolizó la reconciliación del pueblo australiano entre aborígenes y citadinos al encender la llama olímpica.
Diez días después, la atleta aborigen ganó la final de 400 metros, triunfo que fue dedicado a toda la afición local, como símbolo de unidad.
Los Juegos de Sydney dejaron cierto gusto a inconcluso, porque los nadadores locales tuvieron un éxito muy relativo.
Otros logros: el del estadounidense Maurice Greene (100 m), el británico Jonathan Edwards (triple salto), el cubano Iván Pedroso (salto largo), el etíope Haile Gebreselasie en 10.000 m, y el checo Jan Zelezny en el lanzamiento de la jabalina. AFP