La detención del ex presidente de los serbios de Bosnia, Radovan Karadzic, inculpado de genocidio desde hace más de 13 años, es "un gran éxito en la cooperación de Serbia" con el Tribunal Penal Internacional (TPI) para la ex Yugoslavia, consideró el miércoles su fiscal.
Las autoridades serbias merecen "todo el crédito" por la detención de Karadzic, declaró a los periodistas Serge Brammertz en La Haya, seis horas después de que Karadzic ingresase en el centro penitenciario del TPI.
"Su detención es un gran éxito en la cooperación de Serbia con el tribunal", agregó Brammertz.
Sin embargo precisó que no prevé una nueva evaluación de la cooperación de Belgrado, en momentos en que la Unión Europea pone como condición a una futura integración de Serbia la "plena cooperación" con el TPI.
Sin la detención del líder militar de los serbobosnios, el general Ratko Mladic, y la de Goran Hadzic, ex presidente de la república serbia autoproclamada de Krajina, "no podrá concluir el mandato del TPI", agregó Brammertz.
Karadzic, de 63 años, ingresó en la mañana del miércoles en el centro penitenciario del TPI en Scheveningen, en los alrededores de La Haya.
Está acusado en particular de la matanza de casi 8.000 hombres y adolescentes musulmanes en julio de 1995 en Srebrenica, durante la guerra de Bosnia (1992-1995).