Topless, coreografías más propias de una película erótica que de un concurso de baile, miradas lujuriosas, vestimentas mínimas y un caño (tubo o barra) alrededor del cual se restriegan los concursantes arman el éxito del programa argentino ShowMatch.
El espacio, presentado por Marcelo Tinelli, contiene el segmento Bailando por un sueño que ha alcanzado las mayores cuotas de audiencia con el “baile del caño”, que hizo famoso la actriz estadounidense Demi Moore en la película Striptease.
Gracias al programa, las nuevas “estrellas” de la pequeña pantalla argentina son un futbolista y una animadora que muestran sus especiales habilidades en la barra; un singular “batman” con su provocativa “catwoman”; un “Padrino” y una prostituta expertos en flexibilidad; un policía y una ladrona ferozmente enfrentados, o una domadora que amansa a su fiera látigo en mano.
Los encargados de estos papeles son personajes de la farándula y bailarines profesionales, aunque, independientemente de la coreografía, el objetivo final es que todos dejen ver sus cuerpos, como la modelo Carolina “Pampita” Ardoahin, quien protagonizó un topless que fue portada de varios diarios y ha recibido más de 50.000 visitas en Youtube.
Más allá del escándalo y la polémica sobre telebasura, el formato del programa ha triunfado en otros 28 países del mundo, como EEUU, China, Eslovenia, el Reino Unido, Japón o España, aunque ninguno de ellos llega al alto voltaje del Bailando por un sueño argentino. Buenos Aires, EFE