Para nadie es ajeno —quién sabe no para algunos avezados— que los conflictos vividos en la Capital de la República condujeron a esa su región a terapia intensiva, en términos turísticos y culturales.
Más fatal aún, cuando ese departamento se apresta a vivir el próximo año el bicentenario de su fundación, donde no sólo está comprometida su historia rica, maravillosa y única, la infraestructura que pueda construirse contra el reloj para los Juegos Bolivarianos, sino sus rasgos, su esencia cultural y turística para mostrar a miles de visitantes en una oportunidad única, quien sabe en 200 años, y posesionar su imagen en el contexto nacional e internacional.
No corresponde el análisis de quién al final tuvo la razón o quién buscó que las cosas llegaran a extremos lamentables e irreversibles, o a puertos con aguas ya calmadas. Eso es parte de un análisis autocrítico de cada quien. A estas alturas, sólo sabemos que la llamada Charcas y toda la región sufrieron un embate en cuestión de turismo y cultura cuya reconstrucción demorará y demandará el compromiso de todos los actores, públicos y privados.
Por tanto, se requiere de actores que sean gestores y tengan una ambición de desarrollo, no conformistas y con una visión pobre que esperan el mañana para hacer gestión. No se necesitan gestores detrás de un escritorio, sino obreros que trabajen con amor y pasión a su departamento, sin fijarse la hora de salida o los viajes interminables. Tampoco gestores que trabajen para beneficio personal o el de sus empresas, más aún cuando se debe recuperar el tiempo y proyectar un plan estratégico ambicioso y amplio que garantice el posicionamiento y el triunfo de una ciudad y una región que en verdad se lo merecen.
También es preciso contar con autoridades públicas o municipales que sean más originales e imiten menos; es positivo tomar ejemplos de gestión, pero siempre y cuando se los enmarque a la realidad y a las características que cada uno posee. En el caso de la nueva Prefecta, debe mostrar una visión fresca y agresiva, más amplitud y decisión, menos temor al progreso, la modernidad y el desarrollo, un giro de 180 grados respecto de sus antecesores.
Existen documentos base para desarrollar esta herramienta de planificación urgente hacia el 2009: en su oportunidad se diseñó un Plan Estratégico de Turismo Sostenible a cinco años. Hay que adoptarlo y enriquecerlo, es un plan que sale de las cuatro esquinas de la plaza 25 de Mayo y mira al departamento, integrando a los municipios y comunidades, conceptualizando a los 200 años como un hecho no sólo citadino sino regional. Por ello, se debe incluir a toda la región en el acontecimiento del bicentenario, porque pueblos e indígenas también fueron protagonistas de esos sucesos.
*Carlos Marín P. es ex director departamental de Turismo de La Paz y Chuquisaca.
Racismo y polarización
La irrupción de los movimientos indígenas durante la última década, instalando en el escenario político una serie de elementos simbólicos que aluden a la historia de exclusión social y cultural, y particularmente
Capitalización o nacionalización
El presidente Evo Morales ha planteado que en el referéndum revocatorio, los electores voten por la capitalización o la nacionalización
Celebrado de julio el gran día
PDVSA no firmaría ni ha firmado en Venezuela un contrato con otras compañías, por más amigas que sean, como el que ha suscrito con YPFB.