Acosado por un escándalo de corrupción, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, anunció ayer que no concurrirá a las primarias de su partido Kadima en septiembre y abandonará el Gobierno tras esos comicios.
“He decidido que no concurriré a las primarias del movimiento Kadima ni intervendré en esas elecciones”, aseguró Olmert esta tarde en un solemne discurso en su residencia oficial en Jerusalén.
Ehud Olmert precisó que cuando Kadima elija un nuevo presidente renunciará como primer ministro “para permitirles poner en pie un nuevo Gobierno de manera rápida y efectiva”.
El primer ministro justificó su renuncia por la actual investigación por cohecho en su contra por haber presuntamente recibido sobres llenos de dinero de un empresario estadounidense en anteriores cargos públicos, aunque dijo que probará su inocencia. “Investigar es el deber de la Policía y el de la fiscalía instruir a la Policía. El primer ministro no está por encima de la ley, pero tampoco por debajo de ninguna manera”, añadió. Jerusalén, EFE