Sandro de Carvalho, uno de los presuntos asesinos de la fiscal cruceña Mónica Von Borries, fue condenado ayer en Brasil a 13 años y 10 meses de prisión, pero por otros cargos.
El juez Roberto Ferreira dictaminó la sentencia por el delito de posesión de armamento y tráfico de drogas, según reportó la página web Campo Grande News.
Carvalho fue detenido por la Policía Federal de Brasil el 28 de julio del 2007. Estaba en posesión de 270 cartuchos de dinamita, dos armas de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, municiones, entre otros.
En Bolivia, Carvalho mantenía una condena por el asesinato el 2005 de la fiscal Mónica Von Borries, quien investigaba a uno de los peces gordos del narcotráfico, Marco Marino Diodato. Fugó del penal de Palmasola el mismo año junto a 29 detenidos, según Campo Grande News.
En septiembre del año pasado, el padre de Von Borries entregó una copia del proceso a la justicia brasileña para que sea analizado, porque su objetivo era que Carvalho sea juzgado en Brasil por el asesinato de su hija.
Sin embargo, el proceso está estancado por falta de documentos de la justicia boliviana.
El brasileño Ricardo Borba cumple una condena de 15 años en el penal de Palmasola, Santa Cruz. Tras el proceso, la justicia lo consideró cómplice del asesinato de la fiscal Von Borries.