Al menos 17 niñas murieron y otras 27 resultaron heridas al derrumbarse ayer en la madrugada una residencia femenina de estudiantes de una fundación coránica en la provincia turca de Konya (Anatolia Central), informó a la prensa el ministro del Interior, Besir Atalay.
Al lugar del siniestro, además de Atalay, acudieron el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, la ministra de Estado para la Familia, Nimet Çubukçu, y el ministro de Salud, Recep Akdag, y presentaron sus condolencias a los familiares de las víctimas.
Según Abdulbaki Acet, alcalde de Taskent, el hundimiento del edificio de tres pisos fue debido a un escape de gas.
El Alcalde explicó que unas 50 niñas, de edades comprendidas entre los 8 y 16 años, dormían en la residencia que se derrumbó hacia las cuatro o cinco de la madrugada de ayer. Estambul, EFE