El máximo dirigente de la Central Obrera Departamental (COD) de Oruro, Jaime Solares, se declaró ayer en la clandestinidad, luego de que sufrió —según dijo— un intento de secuestro.
El dirigente sostuvo que el Gobierno le acusa sin fundamentos de ser el responsable de la muerte de dos mineros en los enfrentamientos en un bloqueo de caminos en Caihuasi, movilización con la que los obreros exigen la aprobación del proyecto de Ley de Pensiones elaborado por la Central Obrera Boliviana.
Solares exigió a las autoridades de Gobierno pruebas de que él habría pactado con “la derecha” esta movilización. También responsabilizó a las autoridades gubernamentales por todo lo que le pueda pasar en las siguientes horas, ya que es señalado de ser el causante del enfrentamiento.
Indicó que pondrá su cargo a disposición de una asamblea de mineros de Huanuni para que decidan si se queda o no en su cargo sindical. Calificó al Gobierno de “incapaz” por no haber dado una solución a la demanda que tienen los trabajadores de la nueva Ley de Pensiones.