Las peleas políticas alejan inversiones y turismo de Sucre La Razón consultó con empresarios, vecinos y empleados en esa ciudad. Todos coincidieron en que la cantidad de visitantes disminuyó desde noviembre del 2007. En los actos del miércoles hubo menos asistentes.
EL 6 DE AGOSTO • Ese día sólo asistieron 15 parlamentarios y autoridades sucrenses. No hubo sesión del Congreso ni asistieron las delegaciones del Gobierno y las diplomáticas.
Las peleas políticas entre los dirigentes sucrenses y el Gobierno, que provocan conflictos permanentes e inseguridad en Sucre (Chuquisaca), mermaron la economía de esa ciudad y disminuyeron la cantidad de turistas, coincidieron sus habitantes.
Como cada 6 de agosto, los comerciantes, dueños de hoteles, restaurantes y cafés de Sucre se prepararon para recibir a las delegaciones oficiales, diplomáticas y otras que debían llegar para recordar la fundación de Bolivia.
Pero, ocurrió lo que se temía: la suspensión de los actos centrales, por problemas políticos, provocaron pérdidas para los sectores vinculados al turismo.
La Razón consultó a los encargados de hoteles, restaurantes, industrias y otros, sobre el efecto que tienen los conflictos políticos y sociales en la economía de Sucre. Todos coincidieron en que después del enfrenta- miento por la Constituyente, en noviembre del 2007, cuando se registraron dos muertos y decenas de heridos, la ciudad no volvió a ser la misma de antes.
“Desde hace casi un año esos conflictos ahogan a Sucre, las inversiones dejaron de llegar, se incrementaron los despidos y la gente se queja porque extraña la ciudad pacífica y tranquila que era la capital de la República”, afirmó Elda Rengifo, empleada de Chocolates Taboada.
El administrador del Café Joy Ride, René Céspedes, explicó que su empresa se dedica a prestar servicios a los turistas, especialmente a los europeos que llegan a Sucre por su tradición, la historia que guarda y los atractivos que tiene. Pero, desde noviembre la llegada de extranjeros disminuyó considerablemente.
De hecho, el ex dueño del Café, “un holandés, decidió vender el negocio atemorizado por la situación de octubre”, relató Céspedes. Ahora, el nuevo dueño es un italiano que también comentó estar temeroso por los conflictos y ve en riesgo su inversión.
Wálter Serrano, encargado del Grand Hotel, uno de los hospedajes más tradicionales de Sucre, debido a que mantiene su arquitectura colonial, aseguró que “estas cosas no nos dejan invertir más, por los riesgos, muchos empresarios han dejado de invertir en Sucre (...) ésta es una ciudad netamente turística y la están ahogando con tanto conflicto”.
Puntos de vista
“Hubo reducción de personal” MIRIAM ZÁRATE, administradora de Los Balcones
“El año pasado había más turistas, llegaban delegaciones, grupos y hoy no. Esta baja fue después de los hechos de la Constituyente y más después de los enfrentamientos del 25 de mayo. Por lo menos en un 50% disminuyó la afluencia de gente al restaurante (...) al final hubo reducción de personal”.
“De una vez debería dialogar” MARÍA CONCEPCIÓN PATZI, vendedora del mercado central
“Nos afecta bastante los conflictos que hay, de una vez deberían dialogar entre ambas partes (Gobierno y Comité Interinstitucional) y sacar una conclusión por- que los más afectados somos los que vivimos del día, día de paro, de huelga, nosotros no ganamos, ellos tienen sueldo fijo; aunque paren, siguen ganando igual”.
“Han suspendido las reservas” ELIA BRAVO, administradora del Plaza Hotel
“Desde octubre del año pasado han suspendido todas las reservas que teníamos, porque en este hotel recibimos generalmente a delegaciones de turistas que vienen con guías y todo planificado. Para el 6 de agosto no han hecho reservas, apenas llegaron 20 personas (...) hemos tenido que reducir personal”.
“Dicen que no vienen por miedo” WÁLTER SERRANO, gerente del Grand Hotel
“A partir de que se suscitaron los conflictos, desde la Asamblea Constituyente restó la afluencia de turistas. Antes el movimiento era mucho mayor de turistas extranjeros, yo he conversado con turistas especialmente de Estados Unidos y de Inglaterra, y ellos dicen que no vienen porque temen que les pueda pasar algo”.