La residencia de la Embajada de Suiza en Bolivia fue el escenario en el que se celebró la Fiesta Nacional de ese país. El embajador Marco Rossi y su esposa, Gisela de Rossi, organizaron el importante acontecimiento al que asistieron cientos de amigos e invitados especiales.
En medio de la fresca y agradable tarde, el anfitrión se dirigió a sus invitados con un discurso en el que habló principalmente de la importancia de celebrar esta fecha.
Mencionó también las ventajas y objetivos que se plantean como nación, y explicó las características y riquezas culturales del mismo. En distintos idiomas (francés, italiano y alemán) resaltó los beneficios y la grandeza de Suiza a pesar de ser pequeño geográficamente.
Con una breve parábola, se refirió a la historia de Suiza resaltando que fue un país que tuvo que atravesar tiempos “que no fueron una taza de leche”. Comentó acerca del derrocamiento contra el imperio francés que marcó un momento crítico muy fuerte.
En los jardines de la residencia se expusieron fotografias de un proyecto que emprendió la embajada junto a la Fundación Nuevo Norte y el periódico
La Razón, en la que artistas y profesionales de la fotografía reflejaron la cotidianidad y diversidad que enseñan, tanto la ciudad de La Paz como la de El Alto.
Los invitados apreciaron las primeras obras de los profesionales y las distintas facetas de la sede de Gobierno así como también de la urbe alteña.
A tiempo de agradecer a sus invitados por asistir a esta celebración, el anfitrión les invitó a disfrutar de un buffet especialmente preparado por el restaurante La Suisse.