Que no se equivoque el Presidente creyendo que la votación que logrará mañana será eterna. Él, como político, tiene que saber que el voto es tremendamente ingrato, y que el voto de El Alto es más todavía, es peligrosamente volátil. Sobran los ejemplos. Una chispa, producto del hambre o la escasez de combustible, puede resultar fatal para cualquier gobernante.
Que no se equivoque, tampoco, cuando en sus discursos habla del crecimiento de nuestra economía. Se trata de cifras engañosas. Es cierto lo que dice en cuanto a que de menos de 2.000 millones de dólares en exportaciones vamos a pasar a 6.000 millones. Pero S.E. sabe que eso se debe al alza de los precios en las materias primas. No hay más producción que antes en Bolivia. La gente no trabaja. La gente marcha. Que S.E., para ubicarse, compare las exportaciones nacionales sólo con las de nuestros vecinos del Pacífico. Chile exporta diez veces más que Bolivia; Perú, cinco. Y en cualquier momento se va a cesar el boom del comercio y volveremos a los 2.000 millones de antes.
No puede equivocarse S.E. cuando se refiere a la deuda de la nación. Es cierto que nos han condonado más de 2.000 millones de dólares y que la deuda externa rebajó de manera notable. Pero S.E. no se refiere a la deuda interna, a esa deuda que se tiene que pagar sin posibilidades de condonación. Si se habla de la deuda total del Estado boliviano, no sería exagerado afirmar que hemos llegado a un récord histórico. Es decir, nunca Bolivia ha debido más dinero que ahora. Lo malo es que se trata de recursos que se están derrochando en propaganda electoral, dádivas políticas y en bonificaciones que no son sostenibles con el tiempo.
Que no se equivoque S.E. si piensa que Bolivia va a surgir sin inversión externa. La prueba ya está planteada con el gas. El anhelado y anunciado ´eje energético´ del continente se quedó en anuncio. No tenemos gas sino para cumplir a duras penas los compromisos con Brasil, pero con Argentina ya hemos incumplido. Y lo peor: estamos incumpliendo con el pueblo. Con un taladro, ni con cinco, no vamos a solucionar nada. Se necesita una masiva inversión externa que vendrá cuando exista seguridad jurídica. Esas dos palabras claves ´seguridad jurídica´ indignan a S.E. porque, sabemos, es enemigo del capital externo y cree, sin embargo, que todo se va a arreglar con la colaboración de la PDVSA venezolana, que tiene sus propios intereses y su propio juego.
Es grave equivocarse creyendo que se va a poder sustituir el sistema productivo cruceño con procedimientos arcaicos como los ayllus. Que deje a Santa Cruz trabajar y al oriente en general manejar su economía, sin amenazar con ocupaciones y estatizaciones. No debe debilitarse ese sector porque nos vamos a quedar sin qué comer. No puede ser que se prohíban nuestras exportaciones de alimentos y, por otro lado, estemos importando productos más caros. S.E. debe sacarse de la cabeza su odio contra lo que equivocadamente llama ´oligarquías´ y más bien unirse a ellas.
Que no se equivoque S.E. si cree que la comunidad internacional va a aceptar la legalización de la coca. Nadie, en el mundo, es tan ingenuo como para pensar que en Bolivia se produce diez veces más coca que la necesaria para el ´acullico´, para destinarla a fabricar matecitos, dentífricos, shampoo, queques, tortas y hasta panes. La coca excedentaria del Chapare, es decir, el 95% o más, va al narcotráfico. Y S.E. no puede equivocarse si piensa que la comunidad de naciones lo ignora.
´Recuerda que eres mortal´, le repetía un centurión al Cónsul victorioso que entraba en Roma exhibiendo tesoros, trofeos de guerra y esclavos. Que los centuriones de la hora, en la propaganda, lo comparen con Einstein, Darwin, Freud y Luther King es una tomadura de pelo muy cruel. Que, en vísperas de un triunfo que tiene en las manos, S.E. no se equivoque con sus aduladores.
Y que no se equivoque S.E. con eso de que en Bolivia ´vamos bien´. Vamos pésimo, peor que ningún gobierno anterior. Eso es lo terrible: la miopía.
*Manfredo Kempff S. es escritor y diplomático.
El hombre y la ley
No tengo la presunción de que esta columna altere el resultado del referéndum de mañana; de hecho, ni los muertos mineros ni las aventuradas reformas de la ley de pensiones lo podrán, así que también yo "le meto no más".
Ausencia de Estado de derecho
Quién, quiénes aceptan la norma y la siguen? ¿Quiénes aceptan las leyes y las respetan en nuestro país? Por el contrario, hemos entrado al torbellino del vale todo, al total irrespeto y violación de la ley y la Constitución Política del Estado.
Preocupación entre los vecinos
La continua crisis institucional boliviana genera mucha preocupación en los países vecinos y no se descarta algún tipo de intervención política para abrir espacio a una solución negociada entre el gobierno del presidente Evo Morales y los dirigentes de la oposición.
Qué entendemos por "el cambio"
Desde hace dos años y medio el Gobierno de Bolivia y sus seguidores mayormente residentes del occidente del país hablan del "cambio", pero nadie explica de qué "cambio" se trata ni hacia dónde quiere llevarnos.