La expulsión de Arce Gómez da otro paso Una jueza determinó ayer su deportación. Tiene plazo hasta el 5 de septiembre para apelar. Guzmán dice que su retorno es un hecho.
La jueza Denise S. Slavin, en Estados Unidos, determinó ayer la deportación del ex ministro del Interior de Bolivia Luis Arce Gómez. Sin embargo, el acusado tiene un plazo hasta el 5 de septiembre para apelar, informó ayer el embajador de Bolivia en Estados Unidos, Gustavo Guzmán, y según reportó la agencia EFE, luego puede recurrir a tribunales federales.
“Por la contundencia del fallo de la jueza se puede asumir que esta última instancia de inmigración a la que puede recurrir denegará la solicitud del acusado”, explicó Guzmán.
El ex colaborador del dictador Luis García Meza debe cumplir en Bolivia una sentencia de 30 años de prisión por delitos de lesa humanidad cometidos en la dictadura de 1980. Actualmente se encuentra bajo custodia de las autoridades de Inmigración de EEUU en el centro de detención de Krome, en Miami, tras cumplir la mitad de otra condena de 30 años por narcotráfico.
El miércoles, la jueza Slavin rechazó el recurso que presentó el ex ministro boliviano para evitar su deportación con argumentos relacionados con problemas de salud y también de que podría ser torturado al llegar al país.
“La jueza le rechazó estos argumentos e inclusive se mencionó el caso del dictador García Meza, que recibe tratamiento fuera del penal de Chonchocoro, pero la jueza negó todos los argumentos de Arce Gómez que presentó en estos últimos ocho meses”, relato Guzmán.
El acusado salió el 23 de noviembre de la cárcel en Florida y de inmediato pasó a Miami, a manos de las autoridades de Inmigración, pues en ese momento se inició el trámite para su deportación al país.
“Lo que pasa es que en ese trámite Arce Gómez tiene derecho a apelar esa deportación, por eso asistió a 10 audiencias en estos ocho meses”, explicó el embajador boliviano.
La principal posición del acusado para no ser deportado fue cobijarse en la convención contra la tortura, bajo el argumento de que “tenía el temor de que en Bolivia se lo torturará”, señaló el embajador Guzmán.
Otra apelación a la que tiene derecho el ex militar se realizará mediante la presentación de un formulario en la oficina de Migración de Estados Unidos; sin embargo, Guzmán cree que por la contundencia de los argumentos con los que la jueza determinó su deportación, es poco probable que esta institución de apelación pudiera aceptar la solicitud del acusado”, aseguró el diplomático boliviano.
No obstante, Arce Gómez también puede seguir apelando a la justicia corriente y a los tribunales federales. “La decisión de la Junta de Apelaciones de Inmigración no es la última instancia que el extranjero, cuya deportación se ha ordenado, tiene a su disposición, puede apelar ante un Tribunal Federal, y puede seguir apelando ante tribunales federales todo el camino hasta el Tribunal Supremo de Justicia”, explicó a la agencia EFE la portavoz de la Junta de Apelaciones de Inmigración, Elaine Komis.
El embajador boliviano, sin embargo, aseguró que la posibilidad de que esta acción prospere es muy difícil.
EL ACUSADO
Los delitos • En 1993 fue condenado en Bolivia a 30 años de prisión por una serie de asesinatos, homicidios y torturas.
Asilo • Basa las apelaciones en dos razones: su estado de salud (padece de cáncer de próstata, diabetes y presión alta) y su desconfianza del Gobierno y de la justicia boliviana.